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Visas de inversionista bajo el Tratado de Libre Comercio (NAFTA) agilizan el proceso de inversión para los mexicanos

El 1 de enero de 1994, entró en vigor el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre los Estados Unidos, México y Canadá, que afectó directamente al proceso de visas de inversionista para ciudadanos de esos tres países.

El TLC reemplazó el viejo procedimiento que dependía del sistema tradicional que no daba oportunidades de inversión a dichos ciudadanos. En la actualidad se están otorgando estas visas a empresas y personas que pasan por una rigurosa investigación de seguridad, dispuestos a invertir una cantidad adecuada, por lo menos el 51%, del costo de la inversión. Por ejemplo, si la compra de un restaurante es 300.000$(US), se requiere el pago del 51% que cubriría equipo, muebles, inventario u otros gastos relacionados a dicha inversión. En el caso de un inversionista mexicano, el dinero sería trasladado desde México a los Estados Unidos vía giros bancarios cuyo propósito es demostrar el origen de los fondos para un propósito legal en los Estados Unidos.

Debemos unirnos para las elecciones de Noviembre 2, 2010

El propósito del tema de hoy es alertar a los miembros de la comunidad del norte de Texas, de la gran necesidad de luchar contra todos los esfuerzos políticos que beneficiarían a la comunidad de inmigrantes hispanos. El único modo de hacerlo es ejerciendo nuestro derecho de votar de todos aquellos que somos ciudadanos de los Estados Unidos que estamos registrados para votar en nuestro estado. No importa para quién votamos. Lo importante es demostrar nuestra fuerza electoral ante un ambiente en el cual grupos anti-inmigrantes desean restringir la inmigración, utilizando argumentos como la “sobre población”, “el aumento de crimen”, y la “perdida de la cultura anglosajona” que predomina en los EE.UU. Son temas que están afectando nuestros derechos civiles.

Ciudadanos norteamericanos tambien tienen derechos

El sistema de inmigración en los Estados Unidos actual está diseñado para “castigar” y no contempla por ningún lado el fin de darle solución a los problemas que tienen ciudadanos norteamericanos que solicitan documentos legales para un ser querido indocumentado.

Cada día estos ciudadanos se han visto empujados contra una pared por dos razones fundamentales: Una es tener a ese ser querido dentro de los Estados Unidos sin papeles legales, o sea, indocumentado, y la otra es enviarlo a su país de origen para una cita consular donde se le informa al extranjero que no puede regresar a los Estados Unidos por 3 o por 10 años. Es triste que las leyes de inmigración prohíben que un indocumentado que ha vivido más de seis (6) meses en este país, no puede salir porque sería castigado para volver regresar, dicho castigo siendo entre 3 y hasta 10 años.